lunes, 16 de marzo de 2015

Reflexión Impresoras 3D




Al hilo de la incursión de las nuevas tecnologías, en el taller sobre el cual a continuación voy a reflexionar conocimos de primera mano las características de las impresoras 3D. Un amigo de una compañera del máster, quien trabajaba directamente en una empresa que comercia con estas impresoras, nos habló de los beneficios que ellos aprecian en el uso de estos instrumentos. Nos habló de la posible implementación de éstos en distintos ámbitos como la medicina, la moda, el arte, la industria, la arquitectura y la educación. Así, únicamente nos hablo sobre los beneficios que las impresoras pueden conllevar en esos campos. Sin embargo, yo no considero que en todos esos casos su utilidad sea la misma.

En primer lugar, en cuanto a la utilidad de las impresoras 3D en el ámbito de la educación, el cual conozco bastante, me crea ciertas dudas. Por un lado, pienso que su uso en ciertas ocasiones podría ser interesante, ya que los niños podrían crear piezas y con esas piezas construir objetos, edificios, instrumentos, etc. Por otro lado, me parece que si se usa en exceso y los niños se acostumbran a que la impresora les de lo que ellos quieren ya hecho no resulta nada positivo, debido a que limitaría la creatividad de los niños. Teniendo en cuenta estos dos puntos de vista me decanto más por el de ser cautelosos a la hora de introducir estas tecnologías en el aula. 

En segundo lugar, en algunos ámbitos como la medicina, la industria y la arquitectura, su utilización me parece realmente interesante, incluso llegando a ser necesaria. Por un lado, en el campo de la medicina las impresoras te permiten obtener por un bajo coste y de manera muy rápida prótesis de partes del cuerpo, copias de órganos del cuerpo que pueden servir para múltiples utilidades, etc.; por otro lado, en el mundo industrial estas herramientas te permiten crear replicas de aquellas piezas diseñadas a ordenador con suma facilidad; y, por último, en el campo de la arquitectura, pueden ser útiles para diseñar maquetas de edificios.





Por último, todos estos usos de las impresoras 3D, ya sean positivos o negativos, son una realidad. La cuestión es hasta donde debemos integrarlas en esos campos. Sin embargo, existe un ámbito que no he mencionado, el privado. Las impresoras que nos presentaba la persona de la charla son sumamente económicas y te permiten disponer de ellas en tu hogar. Gracias a esta ventaja se fomentaría la moda del “do it yourself”. En este sentido me posiciono claramente a favor. Por otro lado, debo destacar que más allá de aquellas personas que de verdad necesiten estas impresoras por motivos profesionales o por motivos lúdicos, me cuesta ver la utilidad de estas herramientas. En cualquier caso, el tiempo nos irá demostrando hasta que punto van adquiriendo importancia y están presentes en nuestras vidas.

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